El final de un año siempre nos invita a reflexionar. Hacemos listas de propósitos, establecemos metas y llenamos nuestras vidas de nuevas expectativas. Pero, ¿cuánto espacio dejamos para soltar lo que ya no nos sirve? Dicen que el primer paso para avanzar es aprender a soltar. Piensa en esos objetos olvidados que llenan tu hogar: ropa que ya no usas, proyectos a medias, relaciones que han perdido su chispa. Todos cargamos con algo que, en lugar de sumar, resta energía y espacio en nuestras vidas. ¿Y si este año, en lugar de enfocarte solo en lo que quieres conseguir, te centras también en lo que necesitas dejar ir? Imagina que cada cosa que guardas en tu mente o en tu vida fuera como una maleta. Al principio, llevarla puede no ser tan complicado, pero con el tiempo, esa carga comienza a pesarte más de lo que pensabas. Aprender a soltar es como vaciar esas maletas. Es reconocer que no necesitas cargar con todo para se...