Es muy fácil confundir los objetivos de la vida con propósitos de vida, es por ello que a veces logramos nuestros objetivos pero aun así, nos sentimos vacíos, sentimos que debe haber algo mas, porque la plenitud es fugaz, por eso es tan común decir que el dinero no da la felicidad, pero te acerca a ella; partamos de la premisa que tener mucho dinero no siempre te dará idea de lo que quieres comprar, no siempre lo sabemos, ¿en que invertir? si no tienes algún tipo de educación financiera para ello, es allí donde el propósito de nuestra vida se hace presente.
Ahora bien, la estabilidad económica ayuda a que tu mente pueda centrarse en tus propósitos y no tenga otra cosa en la que pensar, la vida puede ser una aventura si no sabes a donde vas, llena de imprevistos, de altos y bajos, drama, suena increíble ¿verdad?; el hecho es que puede ser determinante para algunas personas vivir de esa manera mientras descubre su propósito o puede ser el inicio de un panorama oscuro para los que no soportan tanta improvisación. Improvisar no es para todo el mundo, se requiere de mucha sabiduría, mucho vocabulario, mucha experiencia, frialdad y organización, aunque parezca loco, hasta la improvisación necesita de organización; requiere mucho control mental, para que elijas correctamente entre tantas opciones que tendrás en tu cabeza, ¿Cuál se adapta a la situación que estas viviendo?.
Esto me recuerda cuando en navidad escribimos nuestros propósitos para el año nuevo, es interesante esta practica, tiene su efectividad sin duda; pero mucho cuidado con lo que escribes, hay cosas que pedimos y se han logrado, pero no las vemos porque sencillamente no se dieron exactamente como queríamos, recuerda que el universo te dará solo lo que puedes manejar, si no estas listo, olvídate de esas cosas grandes, pero no te desanimes, a veces las cosas no llegan a gran escala como queremos simplemente porque hay una preparación previa, podemos saltar al paso 5, pero si no entendiste el paso 1, 2, 3 y 4, de nada sirve, es como tener la respuesta a una pregunta que aun no te haces.
Esta practica trae consigo una técnica bastante interesante para nuestra mente, ligado a escribir nuestras metas, nuestros objetivos y propósitos de vida; por nuestra mente podrían pasar sesenta mil pensamientos al día, totalmente aleatorios, buenos o malos, negativos o positivos, importantes y no tan importantes, cuando escribimos estas cosas que queremos que ocurran en nuestra vida, estamos diciéndole a nuestra mente cual es el orden de prioridad dentro de todos esos pensamientos e ideas que tenemos, le decimos, ¡Hey! me interesa todo lo relacionado a este pensamiento por encima de los otros cincuenta y nueve mil novecientos noventa y nueve pensamientos. Al entender esta prioridad, mostrara mayor atención a los detalles o aristas que conllevan a ese objetivo, meta o propósito, el resto depende de ti, que tan disperso estés para darte cuenta de lo que claramente tu mente te muestra.
No tengamos miedo de establecer objetivos a gran escala, de pensar en grande, eso solo nos dará un techo mas alto, que puede ser aumentado, ¡claro que si!.
Lo mas importante que debemos hacer para cumplir nuestros objetivos, es empezar a cumplirlos y tomar una decisión, ponerle fecha de inicio es un paso gigante porque ya te atreviste, eso es lo que a veces nos falta para empezar; a pesar de lo que diga la gente, a pesar de tus falencias, tus debilidades, lo desconocido del proceso, igual empezaste y si nos equivocamos, lo volvemos a intentar, pero diferente, analicemos la situación y busquemos que es lo que nos permite que fluya; bombea tu mente, deja salir esas ideas, aplícale presión para que este concentrada y saque lo mejor de si, luego dale un respiro, se lo merece, reconoce todo el esfuerzo que has hecho, no esperes que alguien lo haga por ti, porque en tu vida, la opinión mas importante, es la que tienes tu sobre ti mismo.
Reconócele a tu mente la sabiduría impuesta, a veces nos da una respuesta super aleatoria y que en realidad no es la respuesta, pero si puede ser el instrumento que nos dará la respuesta , lee entre líneas lo que tu mente te quiere decir, afina tus sentidos, ¡concéntrate!
Siempre recuerda que un camino de mil millas, puede empezar con tan solo un paso, ¿Qué esperas para dar ese paso?
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